jueves, 2 de octubre de 2008

Rabia y dolor

Hace escasamente una hora, cuando bien repantingado me disponía a jugar con mi consolita portátil, he tenido un desagradable incidente.


Por alguna extraña razón que escapa a mi comprensión, la muy guarra de la tarjeta SD donde se almacenan todo archivo susceptible de ser reproducido, mostrado o ejecutado en la consola empezó a tener un comportamiento extraño. Como zombies empezaron a resurgir de entre las tinieblas archivos ya eliminados hace tiempo, que para colmo compartían nombre con los ya existentes. Hasta que después de mucho intentar recomponerla desde el PC dijo basta, y la muy puta dejó de leer los datos que almacenaba, indicando como corruptos archivos y directorios.

Es una pena que la tarjetita no tenga aparato digestivo... porque todos los archivos que he perdido de buen grado se los metería uno a uno por el culo para luego destriparla y sacárselos de nuevo con el ánimo alevósico de hacérselos tragar. Me tuve que conformar con formatearla a sistema FAT mientras carcajeaba y gritaba: ¡¡¡SUFREEEEEEE!!! ¿Es imprescindible este ritual para formatearla? No, pero desahoga.

Dicho esto... en realidad no es tan grave la cosa. La mayoría de las cosas perdidas han sido juegos para la propia consola y partidas guardadas... aunque precisamente estas últimas son las que más duelen. Tantas horas acumuladas (aunque sean de ocio) para tener que empezar desde el principio... duele. Aún así, no queda otra que aguantarse.

viernes, 19 de septiembre de 2008

No me gusta la Jovovich

Resident Evil 2 ya es de por sí una peli más mala que el cáncer... pero esa escena de Milla Jovovich en pelotas en el tanque de agua me traumatizó de por vida. Sí, que si diva de nosequién, que si modelo, que si actriz... ¡que no me gusta cojona! ¡Parece un esqueleto! Ni pecho, ni caderas... seguro que sale más rellenita en las radiografías que en las fotos.



Por cierto, mi primera tira ya ha salido publicada en ¡Eh, tío! La segunda será publicada el Lunes.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

¡Eh, tío! por Fénix (segunda parte)

Pues... adivinad. Sí, es otra tira para lo mismo, ¡pero que listos sois coño! Pues nada, que como Morán permite hasta tres tiras por persona... me dio por hacer otra. La verdad es que le estoy cogiendo el gustillo a esto de hacer tiras chorras... =P


martes, 16 de septiembre de 2008

¡Eh, tío! por Fénix

Bueno, hará un par de semanas me topé por casualidad con ¡Eh, tío!, un WEE (Web Cómic en Español. Nadie le toma el pelo a Adam Wee ò_ó). El caso es que en dos tardes de puro descojone me ventilé sus más de 500 tiras. El caso es que en su última actualización (el tío le echa un par de bemoles y actualiza tres veces por semana: Lunes, Miércoles y Viernes) incita a la colaboración invitando a sus parroquianos a "completar" su tira con un chiste de cosecha propia. Podéis ver las bases aquí.

Aquí queda mi aportación:

viernes, 5 de septiembre de 2008

Pajas mentales

Hoy traigo algo un poquito diferente para actualizar el blog. Igual me animo a hacer algo así más veces. Click para agrandar. =P


domingo, 31 de agosto de 2008

Soneto de una noche de verano

En la madrugada de este Domingo,
quiero escribir poesía de improviso;
no esperéis mucho de ello, ya os lo aviso,
sin duda más de uno dará un respingo.

He de confesar que sin duda alguna,
hacer versos no está entre mis talentos;
si en prosa no estoy para lucimientos
en lírica mi aptitud es: ninguna.

No por ello desfallezco, es cierto,
y cada día lo sigo intentando,
con persistencia se alcanza el acierto.

Con esto mi soneto va acabando,
ya es tarde para continuar despierto,
y este teclado estar aporreando.

miércoles, 30 de julio de 2008

La historia interminable

Desde muy niño hay algo que siempre he querido hacer y aún a día de hoy no he conseguido: Contar una historia. No me refiero a un cuento breve de unas pocas páginas (cosa que ya he hecho alguna que otra vez con mayor o menor éxito), sino a una historia completa, dilatada, con personajes carismáticos de personalidad bien definida que provoquen diversas emociones en el lector, desde el afecto al odio. Una historia con inesperados vaivenes en la trama, que sorprenda, que interese, que incite a continuar. Sin embargo eso me he venido dando cuenta con el tiempo que no es nada sencillo, porque muchas han sido las obras (en diferentes ámbitos) que he conocido, y entre ellas sólo un puñado me han hecho disfrutar tanto que he llegado a admirar y envidiar por partes iguales a sus autores.

Mentiría si dijese que nunca lo he intentado, porque han sido muchas las veces que he empezado a escribir algo que no he conseguido terminar. Antes o después (la mayoría de las veces más antes que después) he terminado desechando los textos donde comenzaban a entreverse los vestigios de una historia. Por simples, por burdas, por inverosímiles, por ñoñas, por faltas de originalidad e inspiración, por la incapacidad de plasmar de forma fidedigna en el escrito las ideas en mi cabeza. Las razones han sido muchas y muy variadas, pero todas han tenido las mismas consecuencias: papeles arrugados abarrotando la papelera.

Hablan los escritores del terror al papel en blanco. Sinceramente eso a mí me parece una chorrada. El papel en blanco no tiene la capacidad de infundir miedo. Es un punto de partida único y común para todos. Un origen incalificable, imposible de criticar positiva o negativamente, un comienzo sin juicios previos. El miedo no lo infunde el papel en blanco: lo infunde pensar si una vez lo hayas emborronado con tu historia estará peor que al comienzo.

Posiblemente ésta es la razón que me ha hecho interesarme tanto por los videojuegos. Porque las historias que me han sorprendido y conmovido no sólo las he visto en los libros. Muchas veces me he sorprendido a mí mismo envidiando a los guionistas de un videojuego. Pensando en la auténtica obra maestra que es la historia de la que estoy disfrutando, dándome cuenta de que merece ser conocida y sintiendo lástima por todos aquellos que no han disfrutado de ella. La principal razón por la que desde mi vida académica he venido preparando mi futuro profesional en ese mundo no es porque quiera hacer un "Guitar Hero" o un "Brain Training" (¡Hala! Dos nombres de videojuegos de éxito... si ahora digo "tetas" las visitas desde Google se dispararán... =P). Quiero colaborar a crear una gran historia y hacerla llegar a la mayor cantidad de gente. Poner mi granito de arena para llevarla a cabo y sentirme orgulloso por ello. Quizá así en cierto modo vea cumplida mi ambición.

Mientras tanto seguiré intentándolo. Cada noche me meto en la cama y mirando al techo trato de bosquejar en mi cabeza historias y personajes que nunca terminan de convencerme. Seguiré desechando unas por simples y poco inspiradas, y a los otros o bien por falta de carisma, por "planos" o porque a veces quizá muestren una línea de carácter demasiado a mí mismo. Porque aunque dicen los autores que en sus creaciones es inevitable dejar un poquito de tu propia esencia, es algo que no deja de incomodarme. El miedo a que quien no te interesa te conozca demasiado a través de tus personajes es algo que me aterra. El desnudo del alma que dicen (más, más visitas... mwahahaha)... y ese es un tipo de desnudo peligroso. Y no me vale escuchar el socorrido "hazlo para ti mismo sin importar lo que piensen los demás". Eso es una gran falacia, un embuste. Porque igual que los trucos de un mago sólo se convierten en magia cuando se hacen ante un público (para él en solitario sólo son juegos de manos y artimañas), las historias se escriben para los demás, no para uno mismo. Y antes de ese público yo seguiré siendo un feroz censor para un inepto autor.