miércoles, 20 de febrero de 2008

Ana y los siete... albano-kosovares

¿¿¿¡¡¡Por qué!!!??? Oh Dios mesericordioso, ¿¡por qué no me tomas a mí como ofrenda!? ¿¡Por qué la pones en peligro a ella!? Con esa mente privilegiada y cuerpo para el pecado el sólo supuesto de que sufra nos inunda a todos de dolor, de terror y de rabia. El país se paraliza con su agonía. Mi voz titila temerosa al daros tan terrible noticia, pero será mejor abordarla cuanto antes para tomar medidas. Señores: Ana Obregón está en peligro mortal.

La pizpireta bióloga ha interpuesto una demanda en la que acusa a Teresa Bueyes, la abogada de su última ex-pareja (el polaco Darek, muy popular entre las féminas por tener un rocódromo por abdominales), de intento de asesinato. Sin embargo, hay quien inexplicablemente se atreve a restar credibilidad a las palabras de la bióloga. Ella siempre caracterizada porque la franqueza y honestidad rezuman de sus palabras.

En fin, pongamos en contexto todo este desbarajuste. Estos últimos tiempos la relación sentimental que sostenía la jovial Anita se había venido deteriorando. La prensa del corazón y los amigos y entorno familiar de la pareja venían certificando lo que era una ruptura inminente, y la madurita de carácter adolescente no hacía más que desmentirlo con esa sonrisa tan natural que todos conocemos (dientes, dientes, que eso es lo que les jode...). Y de repente, en el climax de la tensión, Ana sufre un terrible accidente automovilístico con su Mercedes de gama alta. Al salir de un parking los frenos del coche no respondieron y su pericia al volante permitió que detuviese el coche impactando contra un bolardo. Y en ese momento se dispararon las especulaciones. Nuestra diva no tardó en pasar por algunos platós televisivos para narrar tan traumática experiencia y revelar la verdad tras el incidente: alguien había cortado el manguito del líquido de frenos para atentar contra su vida, y ella tenía miedo... mucho miedo, porque por supuesto, sabía quien estaba detrás de todo eso...

Hay quien descarta la posibilidad del sabotaje. Argumentan que acceder al manguito, conseguir cortarlo y disimular el suceso bajo la apariencia de un accidente fortuíto es impensable. ¡TONTERÍAS! ¡Nunca pongais en tela de juicio la palabra de Ana Obregón! Todos sabemos lo fácil que es colarse de incógnito en un parking público, poner el gato al coche, desmontar la rueda, acceder al manguito con una potente cizalla segándolo por completo, recolocar la rueda y recoger el gato. Pan comido. Algunos incluso aventuran que ese modelo de coche avisa con más luces y sonidos que un tiovivo en el panel cuando un manguito pierde líquido. Sin embargo nada es imposible para estas bandas organizadas de albano-kosovares. Todos sabemos los medios de los que disponen, sobre todo si se trata de acabar con la vida de un personaje tan importante como Ana Obregón. ¿Qué no veis la razón para acabar con su vida? ¿Y qué me decís de sus series? No, esperad, no me malinterpreteis. Como ha manifestado la bióloga en alguna ocasión, se trata de series adelantadas a su tiempo que no han tenido éxito por la retrógada mentalidad española. La sociedad aún tiene que avanzar para disfrutar este producto como el auténtico manjar que es. Por esa razón los albano-kosovares estarían contratados por alguna productora ansiosa de hacerse con los derechos de emisión de los proyectos de la Obregón para emitirlos en países mas maduros o en nuestra querida España cuando nuestra sociedad evolucione. Y esa sólo es una de las miles de posibles hipótesis...

Volviendo al tema de quién está detrás del sabotaje y tal como hemos mencionado, la polifacética artista señala a la pérfida Teresa Bueyes, actual abogada de su ex-pareja y mujer con la que ha tenido en el pasado algunos altercados legales. Por supuesto la intuición de la estudiosa de la mitosis no es en absoluto infundada, ya que en el pasado ya se vió obligada a interponer una demanda contra esta mujer por, literalmente, "amenazas espirituales". Por supuesto nuestro corrupto sistema penal desestimó la acusación y la infame abogada quedó indemne. Sin embargo sus terribles palabras han hecho mella en Ana y todos los que las hayan escuchado: "Le dije un día que Dios era muy justo y que ella que iba a tantas brujitas debería confiar más en él, y pensó que le estaba echando mal fario". Terrible mujer la señora Bueyes.

Por supuesto Ana tenía pruebas del terrible acoso al que está sometida por los esbirros de la abogada, sin embargo en una jugada maestra unos albano-kosovares irrumpieron en su casa mientras ella estaba ausente robando las cintas de vídeo con imágenes determinantes y dejando como amenaza... adivinad: ¡¡UN LACITO NEGRO!!

Dios mío, ¡¡terribles métodos los de los albanokosovares!!. ¡¡Son unos monstruos inhumanos!! Puedo imaginarme la escena en casa de la Obregón:

- Sergei, ya he cogido las sintas incriminatorrias... ¿que hases?

- Esperra Dimitri, voy a dejarle una amenasa para que sepa de nuestra maldad... Un lasito negro...

- ¿¿¡¡Perro que dises Sergei!!?? Nunca he cuestionado tus métodos... pero ésto es demasiado...

- Cállate Dimitri, deberrías olvidarte de tus sentimientos... sólo consiguen obstaculisar tu trabajo. Yo hase tiempo que dejé de sentir como las personas...

- Dios mío Sergei, no quiero ser partícipe de esta locurra... Tú serás el único responsable de ello y responderrás ante tu consiensia... Mientras acabas voy a darle una palisa a Jose Luis Moreno...

Los más incrédulos se preguntarán como sabía Ana que los que le dejaban el lacito eran albano-kosovares si no estaba en casa. La respuesta es evidente: Ana Obregón (al igual que Chuck Norris) puede adivinar la nacionalidad de cualquier persona que irrumpa en su casa pese a estar ausente siempre que su espíritu esté en calma. Espíritu que la señorita Bueyes se veía obligada a turbar para enmascarar las pruebas...

Ahora ya, bromas aparte, considero que la conducta de Ana Obregón es deleznable, infame, despreciable... Si no sigo es porque considero que dedicarle más adjetivos a semejante pájara es una pérdida de tiempo. Desperdiciar palabras en una persona que ya en el pasado cursó denuncias contra sus asistentas por robo de joyas que luego en un descuido lució públicamente antes incluso de celebrarse la vista contra ellos. Una persona que tantas veces se ha destapado como falsa y mentirosa. Una persona que se considera tan diva y que tan siquiera sabe aceptar su madurez con dignidad. Y ahora para colmo se permite obstaculizar nuestro sistema legal con denuncias estúpidas sin pies ni cabeza que no sirven más que para restar credibilidad a las personas que sí sufren problemas reales y a la vez que entorpecer los trámites de imputaciones auténticas. Y todo porque está rebotada con ciertas personas y quiere hacer todo el daño posible a ellas y su reputación por considerarlas culpables de que se desmorone su cuento de fantasía... Con esas actitudes se intuye que, una de dos... o está estreñida, o ya empieza a necesitar un buen polvo. Pues yo, solidarizándome con ella, no puedo dejar de desearle desde aquí que le caiga un buen "paquete"... pero legal (de parte de la señorita teresa Bueyes). Y mientras tanto, que alguien le recomiende a Anita Kellogg´s All-Bran...

lunes, 21 de enero de 2008

El tiempo corre despacio pero pasa deprisa

Este mes aún no había escrito nada en el blog. Y eso que era un mes especial. El pasado terminó el año, y con la llegada de Enero empieza el nuevo. Y todos, consciente o inconscientemente, hacemos balance de la etapa que se cierra para afrontar la que se abre ante nosotros con espíritu renovado. Guardamos celosamente todas las vivencias agradables que hemos ido acumulando para recuperarlas cuando necesitemos que un recuerdo nos haga sonreir. Aprendemos de los errores que hemos cometido para no volver a caer en ellos. Y nos insuflamos de un sentir positivo que nos ayuda a afrontar las situaciones difíciles que se nos avecinan. En breves palabras: en mayor o menor medida, pasamos página.

Sin embargo este año me ha pillado un poco por sorpresa. Sin darme cuenta llegaron las Navidades y cuando me quise dar cuenta estaba comiendo la doceava uva frente al televisor. Y no me pareció nada especial.

De niño estaba mucho más involucrado con esas fechas. Y no me refiero simplemente a que (como todos) viviera más las Navidades. No es eso. Me refiero al cambio de año. Percibía el transcurrir de los años como algo cíclico. Cuando una fecha pasaba sentía que sólo tendría que esperar a que pasase un año para que volviese exactamente igual. Cuando un año acababa lo notaba. Notaba el pasar de las hojas del calendario, como terminaba el año abajo a la derecha para comenzar el nuevo arriba a la izquierda. Ahora en cambio percibo todo de forma continuada. Un día sucede al otro, un mes sustituye al anterior y donde un año termina comienza el otro. Vamos hacia adelante, el tiempo no forma bucles. Siento el calendario como un simple artificio. Cierto que así es, pero las cosas no son como son: son como parecen.

Y, principalmente, esta es la excusa razón por la que llevo tanto sin escribir. Soy menos consciente del transcurrir del tiempo. Me mantengo ocupado y los días se me pasan sin prestarles mucha atención, sin darme cuenta. Procuro disfrutar de los momentos que se me ofrecen sin hacer valoraciones sobre ello. No reflexiono sobre lo que ocurre a mi alrededor. En cierto modo permanezco bastante abstraído. Incluso diría que últimamente mi carácter es un poquito más cerebral y menos visceral o pasional. No sé si todo esto es bueno o malo... pero es fácil.

viernes, 28 de diciembre de 2007

Un asturiano en Polonia

Si alguien me preguntase en este preciso instante como me siento, no podría responderle con exactitud. En primer lugar estoy tremendamente nervioso, excitado por lo que se me viene encima. En segundo, fráncamente animado... porque he tomado la que para mí será probablemente la decisión más importante de mi vida, y lo he hecho de forma sólida y sin titubeos. Sin embargo, en tercer (pero no menos importante) lugar, también tengo un profundo sentimiento de culpa, de tristeza y algo de decepción.

Oficialmente abandono la carrera. Es una lástima hacerlo a falta sólo del proyecto, pero es una decisión ya tomada. Ya he informado a mi director, así que en estos momentos ya estoy oficialmente desvinculado de la Universidad de Oviedo, finiquitando esta relación sin ningún título lamentablemente. ¿A qué viene una decisión tan drástica? Bueno, me ha surgido un trabajo. Un trabajo importante que no puedo rechazar.

De todos es sabido que me gustaría trabajar en el sector de diseño y desarrollo de videojuegos, y en ese ámbito he ido enfocando mis esfuerzos personales. He tratado de aprender todo lo posible y experimentar por mi cuenta para ir adquiriendo experiencia. Incluso mi proyecto estaba muy relacionado con este tema. Es curioso que precisamente mi proyecto haya tenido su parte de protagonismo en todo este embrollo...

Dado las pocas empresas serias dedicadas a este sector en España, nunca pensé en quemar los pocos cartuchos que tenía antes de estar preparado. Sin embargo hace un par de meses sentí la curiosidad de ver si encajaría en el perfil de alguna empresa de este sector... así que envié currículums a las principales empresas desarrolladoras en ámbito internacional. Por supuesto ninguna empresa a las que envié el currículum me contestó siquiera. Lo más gracioso es que me respondiera una a la que no lo envié...

"People can fly" es un pequeño estudio de Polonia que no cuenta con mucha historia... apenas tiene cinco años desde su fundación, pero su primer título Painkiller recibió muy buena crítica, lo que les llevó a ser los encargados de versionar el Gears of War para PC. Al parecer este estudio ha sido comprado por Epic Games (empresa a la que sí envié referencia), y dado que mucho personal ha sido rehubicado en otros estudios de Epic andan escasos de trabajadores.

Así pues, tras reenviar algunas referencias más a su estudio (principalmente algunos diagramas de diseño de mi pfc) en un email a nombre de un tal Adrian Chmielarz me informaba del interés en contar con mis servicios dado que pese a mi juventud demostraba capacidad de análisis y resolución así como un enorme entusiasmo que sería una influencia positiva para el equipo. Además, dado que las titulaciones no son equiparables y dado que he terminado todas las asignaturas, al parecer que consiga el título no es un aspecto demasiado relevante.

No sé que puede haber llevado a estos tíos a coger a un tío sin experiencia previa, pero no voy a poner pegas. Vale, no son un gran estudio... ¡¡pero han hecho grandes cosas!!. En realidad creo que gran parte de la culpa la tiene un tal Xavier Pons que trabaja allí desde hace tres años. Se ha comprometido ha ayudarme en el proceso de adaptación, darme un sitio para dormir mientras no encuentre algo... Nunca hubiera esperado que en realidad entrase a trabajar porque me enchufase un desconocido, pero supongo que entre españolitos tenemos que ayudarnos. =P

En fin, las cosas están así. El próximo 16 de Enero me mudo a Warsaw, Polonia. No, a mis padres no les ha hecho ninguna gracia y ya han dado por concluído el tema: no vas, y menos sin terminar la carrera. Pero como dije al principio, esta decisión la he tomado solo. Sacaré unas perrillas del "fondo común" para el viaje (no es un robo, pienso devolverlas) y, ¡a la aventura! Si es un error, será un error que habré cometido yo solo.

Y aquí viene la parte donde me entra la nostalgia. Porque voy a dejar a mi familia y a mis amigos aquí, y es evidente que no voy a poder veros en un tiempo (probablemente en mucho tiempo). Voy a labrarme una vida lejos, y cuando pueda volver (sólo si es por mis propios medios) no será más que una breve visita, porque mi vida pasará a estar en Warsaw (curioso que hable así de una ciudad que aún no conozco tan siquiera). Os dejaré, pero me alegro de haber podido pasar estos años con vosotros. Gracias a todos los que me dedicasteis un poquito de vuestro tiempo y de vuestra vida. Espero poder volver a veros aunque sea dentro de unos años, y en cualquier caso os deseo lo mejor en vuestra vida. Deseadme suerte... aunque... espero poder veros antes del día 16 para que podais hacerlo en persona. =)

Ays, que nervios... ¡Ha sido todo tan repentino! Perdonad a los que no os lo he dicho antes y gracias a los que ya lo sabíais y habéis guardado el secreto. Hay que ver las vueltas que da la vida...



Editado: Bueno, en este caso el primer desilusionado por no ir a Polonia soy yo... pero tengo que deciros que los que os lo habéis creído sois unos inocentes de aúpa. =P

Siendo 28 de Diciembre me apeteció ver si podía inventarme una trola gorda y ver si alguien llegaba a creérsela, y parece que alguno que otro se la tragó hasta el fondo. Teniendo en cuenta que soy incapaz de mentir en el cara a cara, al menos he logrado tener cierta credibilidad en la historia, lo que no está mal.

Eso sí, ahora tengo en mi lista de cosas por hacer en mi vida visitar Warsow, Polonia =P

viernes, 14 de diciembre de 2007

Prima Tristeza... ¿no te olvidas de salir de mi cabeza?

Abro los ojos: las once de la mañana, una hora prudente para levantarse. La alarma del despertador, fijada a las doce y cuarto, no ha tenido posibilidad de sonar. Suspiro y me doy media vuelta: démosle la oportunidad. Lo que parece sólo un segundo después un estridente pitido me obliga a abrir los ojos, indicándome de paso que ya pasa del mediodía. Suspiro. Bajo un poco las sábanas y la fresca temperatura de la casa por la mañana me espabila de golpe. Subo de nuevo la sábana para protegerme.

El frío no suele ser un inconveniente para mí. Más de una vez he salido de casa a correr algunos kilómetros por el paseo de la ría de Avilés en pantalón corto y camiseta de tirantes. En invierno, mientras llovía a mares y la gente se abrigaba con guantes y bufandas. ¿Entonces? Bueno, tenía un motivo. Ahora ese destello de lucidez que me provoca el impacto térmico me invita a planteármelo. "Piensa un motivo". La jornada no se plantea seductora. Desde la postura levemente incorporada que guardaba, apoyado sobre los codos, vuelvo a desplomarme sobre la almohada. Y en esa postura me quedo quieto mirando al techo durante veinte minutos. Quizá media hora. "Es tarde, tengo que levantarme". Aparto las sábanas de golpe y, como siempre, descuelgo las piernas por el lado izquierdo de la cama. Permanezco unos instantes así sentado, sobre el borde, mirando al suelo. Un suspiro después, deslizo los pies dentro de las zapatillas y me pongo de pie.

Al levantar las persianas la luz del mediodía inunda la habitación. No me paro a mirar fuera ni por un segundo. Ya sé lo que hay. Lo mismo de siempre. Salgo de la habitación y arrastro los pies hasta la cocina para "desayunar". Un zumo de naranja es más que suficiente. En menos de un minuto ya estoy saliendo camino del baño. Mientras me lavo los dientes no puedo evitar ver mi reflejo en el espejo. "Colega, sólo te falta el tetrabrik de Don Simón para poder ganarte un sitio de honor en el metro". Aún así, no pienso afeitarme. No hoy.

Ya en mi habitación pongo algo de música para mientras adecento el cubil: hago la cama, recojo la ropa, despejo la mesa de papeles... esas cosas. Desde la primera nota ya estoy cantando. Eso me anima un poco. Cuando acabo me desplomo sobre la silla del escritorio mientras suspiro, inicio el messenger (que permanecerá abierto toda la jornada aunque apenas le daré uso) y abro el navegador para hacer la rueda de reconocimiento de todas las mañanas: un par de páginas deportivas para ver las noticias nuevas y las caricaturas, tres o cuatro blogs de amigos, alguna página de interés, consultar el correo... y ya está. Apoyo la frente sobre el escritorio hasta que la música deja de sonar. Levanto la vista y ya son casi las tres: hora de comer.

Al acabar tomo un café y me desplomo en un sofá del salón. En "la Sexta", Patricia Conde, Ángel Martín y compañía me hacen desconectar un rato de la realidad y reirme con ellos de lo caricaturesco del mundo en general, y del corazón y el periodismo en particular. Al terminar el programa, no falto a mi cita con "Cómo conocí a vuestra madre", emitida justo a continuación. Cuando miro el reloj ya son las cinco y media. Suspiro. Nada ansioso me vuelvo a mi habitación, enciendo el portátil y me pongo a trabajar en el que será fiel compañero durante muchas tardes de este año y el próximo: mi proyecto fin de carrera. Las horas pasan sin que les preste demasiada atención. Cuando me fijo nuevamente en el reloj ya toca cenar.

Tras cenar y quizá una ducha vuelvo a sentarme frente al escritorio de mi PC. Intento hacer algo creativo: dibujar. Sin embargo todos los papeles acaban arrugados y desparramados sobre la mesa. Suspiro. Lo mejor será ver alguna película o quizá algún episodio de las series que tengo pendientes. Al acabar pasa de la una y media, quizá de las dos de la mañana. Pero no tengo sueño. Los ojos inexpresivos, pero como platos. Me entretengo con cualquier excusa con tal de no acostarme. Cuando por fin me decido pasan de las tres de la mañana.

Y así, el círculo se cierra y vuelvo a enredarme entre las sábanas de las que tanto me costó escaparme por la mañana. Durante diez minutos permanezco tumbado boca arriba, mirando al techo en la oscuridad. Pensando en muchas cosas y en nada al mismo tiempo. Después me tumbo sobre mi costado derecho y permanezco así otro tanto. No intento conciliar el sueño, ya sé que en esa postura me es inútil. Cuando me doy por satisfecho me tumbo estirado boca abajo, abrazando la almohada. Suspiro. Si todo va bien, en otros veinte minutos quizá esté dormido. Más me vale, porque mañana será un duro día... Porque casi seguro que será exactamente igual que hoy. Como lo fué ayer. Y anteayer. Y al otro...

lunes, 26 de noviembre de 2007

¿Espejo... del alma?

No es ningún secreto que me gusta dibujar y, en general, las manualidades. Son actividades creativas que permiten ocupar el tiempo sin provocar en exceso la sensación de estar perdiéndolo. Además contribuyen a canalizar la ilusión. Mientras se están llevando a cabo se deposita en el trabajo una ilusión, la ilusión por hacerlo bien, que hace más llevadero el esfuerzo requerido. Y una vez terminado el trabajo, toda esa ilusión depositada se nos devuelve en forma de orgullo y satisfacción personal.

Estas semanas he necesitado algo en lo que depositar ilusión y que consiguiera distraerme a corto plazo, así que me propuse hacer algo para decorar una pared desnuda de mi habitación. Como no me siento suficientemente orgulloso de los dibujos a lápiz que hago de vez en cuando como para enmarcarlos y colgarlos, me propuse hacer algo más elaborado: decorar un espejo. Una noche ociosa hice el diseño y en cuanto tuve ocasión fuí a la cristalería a pedir que me cortasen un espejo DIN A4.

No sé si alguna vez habréis hecho algo así. El caso es que no se pinta sobre el espejo. Un espejo no es más que un cristal pintado por su parte trasera con varias capas de pintura especial que lo vuelve reflectante. Lo que se hace es hacer el diseño invertido en la parte trasera y después rascar toda esa pintura hasta dejar transparentes las partes necesarias. Ésta es la etapa más complicada, larga y cansada. Complicada porque aquí no hay goma de borrar, así que no vale equivocarse. Larga porque las capas de pintura son duras de rascar para dejar el cristal suficientemente limpio (Yo he usado un pequeño punzón y le habré dedicado entre 30 y 40 horas). Y cansada porque rascar toda esa pintura durante tanto tiempo fatiga los dedos, muñeca, codo y espalda. Al menos después de acabar sólo resta pintar y estará listo.

El diseño que he elegido está tomado de un póster de la película El Cuervo (podéis ver el original aquí). La razón es que pese a que se trata probablemente de mi película favorita nunca había dibujado nada relacionado con ella. Sólo he usado dos esmaltes: rojo para el título y negro para el resto (sin contar el jugar con el propio espejo como "color" extra). No sé que os parecerá a vosotros, pero yo estoy francamente orgulloso del resultado.


P.S.: Las fotos no son buenas, pero ya es difícil fotografiar un espejo con una cámara decente... así que imaginaos con una indecente. En la segunda el renglón pixelado es simplemente mi nombre, que no me apetecía divulgarlo por la red.







jueves, 22 de noviembre de 2007

Mi carácter en 2899 caracteres

Tengo 23 años. Edad suficiente para haber desarrollado una personalidad completa, haber forjado un carácter sólido que sólo se verá alterado por las manías que sobrevienen con la edad. Y sobre este carácter ya he tenido tiempo suficiente para escuchar calificativos y definiciones de lo más variopinto. Todo esto lo digo porque me he dado cuenta que, aún a día de hoy, sólo existen en torno a mí dos tipos de personas: los que no me conocen y los que creen que me conocen.

Sí, no pongo en duda que ciertos individuos puedan llegar a indentificarme en ciertas actitudes, pero las personas somos un cúmulo de facetas, y en mi caso aún mantengo muchas inéditas. Además, para colmo, el reflejo captado por los demás de otras que intento mantener en activo no se corresponden con la intención original. Y esta es una situación que provoca cierto grado de angustia.

Por ejemplo, se me ha tildado en varias ocasiones de desconfiado, y la verdad es que es posible a día de hoy que esto sea cierto. Pero como dijo Ortega y Gasset (es sólo un tío, para los despistados): Yo soy yo y mi circunstancia. Y es que yo he llegado a ser una persona tan súmamente inocente, ingenuo y cándido que tras los previsibles fiascos, decepciones y desilusiones es una reacción normal de compensación en el carácter para evitar caer en los mismos errores. Sin embargo, junto a esta desconfianza he adoptado inconscientemente otra conducta defensiva, útil en ese aspecto pero con claros efectos secundarios a largo plazo: minimizo las reacciones afectivas. Siempre procuro no manifestarme demasiado afectuoso, evito el mostrarme excesivamente ilusionado y también trato de disimular las decepciones y desilusiones. Sin embargo ésto acaba por ser una muy mala conjunción con una personalidad excesivamente sensible en el interior. Un carácter al que le afecta cualquier declaración mucho más de lo que pueda llegar a dar a entender. Contradictorio, porque rehuye el contacto pero lo anhela, que se ilusiona y desilusiona con suma facilidad sin darlo a entender... Todo porque teme más el rechazo que pueda sufrir que la soledad que pueda adoptar orgullosamente como una decisión propia. ¿Y todo eso en qué desemboca? En una clara inaptitud social. Soy torpe con las personas.

La prueba más evidente me viene vía otro recurrente calificativo: Independiente. Adjetivo rotundamente falso. Soy una persona terriblemente dependiente e insegura. Así de llano. Precisamente por tantos miedos e incertidumbres no me ha quedado más remedio que aprender a procurar no depender afectivamente de nadie. Porque para vencerlos necesito apoyarme firmemente en alguien, y esa es una responsabilidad que no me atrevo a depositar en nadie. Y no sólo por desconfianza, sino porque es una carga muy pesada e injusta para quien se atreviese a adoptarla. Así que de momento tendré que seguir recogiendo mis propios escombros si me derrumbo.

Iba a dejar el texto el anterior punto y aparte, pero me viene a la cabeza una analogía simpática... Es como la sensación de cuando pides una pizza más grande porque más gente quiere comer, pero cuando sobran demasiadas porciones escuchas "¡Eh tío! ¿A mí que me cuentas? La pizza la pediste tú". Y pese a todo, tienen razón. Así que o te la comes tú o la tiras a la basura.

En fin, llevo una semana sin salir de casa, así que mañana creo que daré un largo paseo para despejar la cabeza. Estas cuatro paredes me oprimen. Ya lo decía Mercedes Milá: las emociones se magnifican dentro de la casa...

sábado, 17 de noviembre de 2007

Sobre Lloronsos y Hamiltontos...

La Corte de Apelación de la FIA ha hecho justicia. Pese a los intentos desesperados por tratar de conseguir el título mundial de F1 como regalo para su hijo predilecto, McLaren tendrá que aguantarse el berrinche. En el otro lado de la balanza Kimmi Raikkonen, que parecía casi descartado de la lucha por el campeonato desde hacía varios Grandes Premios, ha alcanzado los laureles y un rincón en la historia de este deporte alzándose con el título más polémico desde hace muchos años.

Y es que no importa lo bueno que sea un piloto: nunca obtendrá el éxito si no tiene detrás a un gran equipo. Y McLaren, pese a tener un magnífico coche, está lejos de ser un gran equipo. Son una banda, un grupo. Se han desgañitado manifestando una filosofía que no se correspondía con la realidad. Al final, esa igualdad tan predicada sólo se ha reflejado en la igualdad a puntos entre sus dos pilotos al terminar el campeonato. Una ironía que roza el sarcasmo.

A los "cerebros" de McLaren les queda mucho que aprender de Ferrari. Ninguno de sus pilotos ha tenido o tiene quejas. Ambos se han ido alternando posiciones en el podio, sumando puntos para ellos y para su escudería. Ambos contaban con posibilidades al título... hasta que los lances de carrera provocaron que sólo Kimmi pudiera optar al título. Y entonces fué secundado por todo su equipo (incluído su compañero) para luchar contra las estadísticas. ¿Alguien ha tenido la impresión de que uno de los dos era preferido por sus jefes? No, porque aunque pudiesen existir preferencias, la profesionalidad es lo primero. Sin duda es significativo el hecho de que los dos anteriores pilotos de McLaren, Montoya y Kimmi, hayan manifestado su alegría por marcharse de tamaña pantomima de equipo asegurando que han encontrado la felicidad, uno en Ferrari y otro en la NASCAR. Y que conste que McLaren era (sí, en pasado, como el nombre de la madre de Hércules pero sin "H") mi escudería favorita por ser con la que el legendario Ayrton Senna consiguió sus tres títulos mundiales. Sin embargo ahora no me cabe ninguna duda de por qué Ferrari, como equipo, son los mejores.

Y ahora es cuando llega la parte que acapara mayor controversia por uno y otro bando: el tema Alonso. Porque fanatismos los hay por ambas partes. Que es un gran piloto nunca lo puse en duda... Ppero señores, no me cae bien Alonso. Y sí soy asturiano. Sin embargo a lo largo de esta temporada tan polémica se ha ido ganando gran parte de mi simpatía. No quiero decir que comparta ese fanatismo tan exagerado de considerar "palabra de Alonso, palabra del Señor" de la que tantos aficionados hacen gala, pero me parece mucho más aceptable un fanatismo constructivo que uno destructivo.

Por su carácter que demuestra una confianza en sí mismo que a veces roza el egocentrismo, por algunas actitudes discutibles, por ser un poco "soso" y por, pese a todo, haber conseguido grandes éxitos, Fernando Alonso se ha ganado la antipatía de mucha gente en su mismo país. Y así es como mucha gente que en su vida había visto la F1 (de hecho gran parte son demasiado jóvenes para tener memoria histórica) se ha "aficionado" a este deporte por el poder mediático de una sola persona. Porque lo contrario del amor no es el odio, sino la indiferencia. Y nadie es indiferente a este muchacho.

Es habitual escuchar improperios y variados descalificativos nada fundamentados por foros y páginas de noticias deportivas. Gente que de forma tan absurda "odia" a un piloto que realmente es el responsable de su afición. Referente al tema del espionaje de McLaren a Ferrari se leen perlas que provocan risa. Si unimos la historia tejida entre muchos queda tal que así:

...Fernando Alonso, un ex-piloto de carros de vacas en su pueblo natal, coge un coche de Fórmula 1 de Renault con piloto automático y propulsor de un cohete de Cabo Cañaveral y gana dos títulos mundiales consecutivos porque no sabe cual es el pedal de frenar. Sobrevalorado, es fichado por el equipo McLaren, donde llave inglesa en mano y manual del Ferrari F2007 de IKEA en la otra, modifica el monoplaza ante sus aterrorizados ingenieros y mecánicos, a los que amenaza. Después, y en un acto de mera cobardía, acusa a su escudería de sabotaje y espionaje a Ferrari. De este modo su equipo es castigado Sin embargo aterrorizados por el horrible carácter de Alonso por una parte, y tratando de hacer gala de su carácter imparcial proporcionan a sus dos pilotos coches idénticos el resto de la temporada. Pese a todo, el violento señor Alonso paga su frustración con su escudería y su inocente compañero. Y por supuesto, matizar que Lewis Hamilton no se salió: hizo una maniobra para no atropellar a una inocente hormiga que trataba de cruzar la carretera. Ese chico es todo corazón, capaz de donar sus órganos aún en vida...

Por favor señores... un poco de seriedad. Las evidencias todos las hemos visto. McLaren ha usado todos los métodos legales (e ilegales) a su disposición para conseguir que Lewis Hamilton consiguiera el título el año de su debut. Éste, ha conseguido convertirse en el rookie del año... un título quizá no demasiado meritorio contando con que su debut ha sido con el mejor coche de la parrilla, asesorado por la experiencia de un bicampeón mundial (por más que pese a quien le pese), con un equipo volcado con él (ya desde su infancia) y favorecido por una inexplicable cantidad de evidentes acciones sancionables en su contra no penadas. Sin embargo, le ha podido la presión y la falta de experiencia. A nivel personal también se le ha visto el plumero. Por más que intente mostrarse como el hermano de Ghandi y la Hermana Teresa el señor Hamilton es un hipócrita de aúpa. En la F1 la gran mayoría de los pilotos, al menos de los punteros, tienen un carácter vanidoso, presuntuoso y pedante. Desde Michael Schumacher a Lewis Hamilton, pasando por Alonso, Raikkonen, Massa, Fisichella... pocos escapan de la lista. Hasta el propio Senna, venerado por todos tuvo alguna salida de tono muy reprochable, llegando a dar un puñetazo a Eddie Irvine.

Para acabar me gustaría mencionar unas palabras del presidente de la FIA, Max Mosley, de hace sólo unas semanas. Atención a la perla:

"Si repite la misma temporada el próximo año tendrá un gran impacto. Eso tendrá un efecto negativo porque tendremos un nuevo efecto Schumacher donde la gente se quejará y me pedirá que haga algo para ralentizarle", explicó Mosley.

¡¡DIOS MÍO!! ¡¡IMAGINAOS QUE VUELVE A QUEDAR 2º!! ¡¡QUE BARBARIDAD!! ¡¡ARRASARÁ CON LOS SUBCAMPEONATOS!! Por favor... alguien debería explicarle que el 2º puesto es el primero de los que no ganan. Que el que se lleva el premio es el primero. Y que ya ha habido más pilotos que han quedado subcampeones en varias ocasiones... pasando por Kimmi, el actual Campeón del Mundo. ¿Alguien se ha llevado las manos a la cabeza? Michael Schumacher se ha llevado siete campeonatos... algo "un poco" más significativo que un subcampeonato, en mi opinión. Lo peor, es que el inglesito de Mosley seguro que se lo cree.

En fin, yo seguiré practicando en los karts...





P.S.: He editado la entrada a 20-11-2007 al darme cuenta que al transcribirla aquí faltaba un párrafo, que aquí había quedado sustituído por unos angulillos. Cosas de blogger.